Acerca de Virginia Tech, Medio Oriente, Fabelas y Blases Semejantes


La violencia es confusa en su origen. Todas las causas parecen válidas, la justicia, la religión, la patria, el honor, la codicia e incluso el amor, pueden ser usados para tratar de legitimar un acto de violencia.

Un examen de la mayoría de las causas termina invalidándolas, porque la violencia, en verdad, no necesita un pretexto para existir. Se culpa a las armas de las muertes en Virgina Tech, se podría culpar al fanatismo religioso de los secuestros en medio oriente y a la mafia del narcotráfico de la guerra de favelas en el Brasil.

Ante un hecho de esta naturaleza es común que el tema de la responsabilidad personal quede en un segundo plano. En uno y otro caso, Cho, los secuestradores, y los pandileros quedan al margen de la discusión; se hablará de lo violenta que es la sociedad norteamericana; de la violencia entre palestinos e israelíes, de la intolerancia, del fanatismo y del abuso; y entre los argumentos y las causas que legitiman este acto de violencia se perderá el hecho de que un grupo de hombres responsables salieron a matar a otros, que un grupo de hombre responsables atentan cada día contra la libertad de inocentes; que el primer culpable de Virginia Tech fue el mismo Cho Seng-Hui.

Roberto Pavel
Jáuregui Zavaleta


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