Entierro de la Moral (Irán Lomelí)

Esta semana el congreso aprobó la ley que prohíbe la propaganda de la pornografía en medios de comunicación. No he leído el texto de la norma, pero de lo propalado en la Ventana Indiscreta, pareciera ser que la ley tiene fundamentos bastante moralistas. Por otro lado, aproximadamente 1000 manifestantes hicieron un recorrido por ciudad de México, tratando de impulsar la despenalización del cultivo de Marihuana: el fundamento, en México hay cerca de 2.5 millones de consumidores.

El dilema que se plantea a los Estados, es el tema de la regulación de la moral. El hombre libre y responsable ¿no debería ser capaz de decidir por su propia cuenta si toma drogas o si contrata a una prostituta? ¿Cuál es la idea detrás de este tipo de prohibición? ¿No es, acaso, que el Estado debe enseñar lo que cada ciudadano debe hacer con su vida privada?

En ciencias políticas hacemos una distinción entre un Estado autoritario y un Estado totalitario. El primero, busca la imposición de la voluntad del gobierno respecto de los asuntos del gobierno, con ausencia o violación de los controles constitucionales. El segundo, en cambio, no solamente busca que se le obedezca, busca también el control del alma. Los Estados totalitarios no solamente deben ser dueños de nuestros actos, pretender apoderarse de nuestros pensamientos.

Me parece que la misma esencia que mueve a los dictadores totalitarios, es la que mueve a los gobiernos democráticos a aventurarse en la legislación de la moral. Cuestión que en ciertos casos, resulta arbitraria. Por ejemplo, el consumo de bebidas alcohólicas cobra más vidas, crea más pobreza, genera más violencia y accidentes que los avisos del Trome. ¿Porqué no prohibirlas?

La historia es una maestra con muy malos alumnos: no está demás recordar que los únicos que sacaron provecho de la prohibición en EE UU fueron las mafias.

¿Qué hacer entonces?

Anuncios