Ilustración: www.venezolanopuro.com

Hugo Chávez es uno de esos hombres al que los blogers deberíamos estar agradecidos; gracias a él, hasta la imaginación más pobre, no padecería por falta de temas para sus posts.

Hugo Chávez es un hombre, y esto es lo trágico, que pudo haber sido un éxito en el mundo de la farándula; y probablemente hubiera podido disputar jugosos contratos a lo Laura Bozzo.

Hugo Chávez, en cambio, escogió ser presidente de Venezuela y quedar dividido existencialmente: 30% presidente de junta vecinal venida en menos; 30% policía militar cruzado con matón; 30% conductor de talk show amarillo intenso y, 10% llenador de microbuses y combis.

La mezcla no tendría porque provocar inconvenientes; solamente que en su caso, resultó que la nación venezolana quiso cambiar las dudosas administraciones anteriores por ese fenómeno de oratoria poco ortodoxa. Y de pronto, el político con pespuntes matonescos y verbalidad atravesada, se vio jefe y rico.

Recuerdo una opinión de Álvarez Rodrich en el sentido de que Humala hubiera sido más beneficioso para la libertad de expresión que Alan García. Porque Alan, acostumbrado a jugar con la prensa, podría eventualmente manipularla; mientras que Humala, que se lleva mal con ella, nunca se hubiera atrevido a cerrar un canal, porque hoy por hoy, nadie se atreve a cerrar un canal. Pues bien, Hugo Chávez es un loco atrevido.

Pero caramba, estimadísimo lector, no vamos a emplear vuestro tiempo valioso para decir cosas que ya todo el mundo sabe. Hoy estamos celebrando la elocuencia tosca y franca del sucesor de Simón Bolívar, (no en vano, precursor de las presidencias vitalicias y hereditarias en América Latina), y qué mejor modo de realizar este sentido homenaje que mediante una breve antología de sus pensamientos más profundos.

Tomen asiento, respiren profundamente y habrán sus mentes a esta peculiar sabiduría:

“Este (Aznar) es de la calaña de Adolfo Hitler, un verdadero fascista de la extrema derecha mundial… un lacayo de George (W.) Bush, es un tipo que da asco y da lastima”. (Bueno, hay que reconocer, que en este punto Hugo Chávez no esté tan equivocado.)

“Yo que los vi arrastrarse, babosos, delante del imperio, a mí lo que me producen es asco y lastima” (Refiriéndose a Fox, Aznar y Toledo)

“Me dijo sinvergüenza, yo a ese caballero no le había dicho nada ni lo había nombrado. Él está asumiendo la candidatura del imperio” (Refiriéndose a Alan García)

“Parece que este caballerito va por el mismo camino que su antecesor, Vicente Fox. Señor presidente de México, si usted quiere que lo respeten, respete. ¿Escuchó, escuchó, camarita?” (Refiriéndose a Felipe Calderón)

“Vaya que es bien pendejo, desde la p hasta la o, el doctor Insulza, da pena…debería renunciar” (Refiriéndose al Secretario General de la OEA, José María Insulza)

“Huele a azufre” (En la ONU, lo dijo mientras se persignaba varias veces, refiriéndose a Bush)

Antes de cerrar esta nota se me ocurre preguntarme: ¿qué hubiera pasado si fuera Humala, y no García, el presidente? Pero mejor no me respondo: no quiero desmejorar mi almuerzo…

Roberto Pável
Jáuregui Zavaleta

Fuente:
Univisión: Chávez de Lengua Suelta