Hasta donde mis modestos conocimientos alcanzaban, se suponía que la selección natural implicaba que aquellos seres, en general, mejor dotados y adaptados a un ambiente tendrían mayores probabilidades de trasmitir su carga genética a la siguiente generación. La naturaleza tendría diversos métodos para asegurarse que los mejores procreen, por ejemplo disputas en las que el mejor macho se queda con todas las hembras, etc, etc.

El ejemplo más dramático de esto, tal vez, serían los pájaros Dodo, que dicen eran tan imbéciles que se dejaron matar a palos por los exploradores europeos allá entre 1600 y 1680 aproximadamente. En fin, vaya a saber uno la verdad del asunto.

Pues bien, hace un par de días Kevin Federline, tomando el micrófono del DJ del night club en el que se encontraba lanzó la siguiente pregunta-oferta:

“¿Ya tengo 4 hijos, alguna de las chicas de Kentucky quiere tener el quinto?”

¿Jhuat? ¿Ese sujeto disminuido tiene cuatro? Definitivamente algo debe estar pasando con el proceso evolutivo humano porque yo a las justas tengo uno, y bueno que Kevi Federline haya casi empatado el record de trasmisión genética de una mente como la de Carl Sagan (cinco hijos) y que tenga posibilidades, no solamente de empatarlo sino que de superarlo ampliamente, ha cortado la leche de mi desayuno.

Tal vez sea momento de plantear una nueva teoría: La teoría de la Involución Humana, aquella que se debe estar realizando a través de la “Selección Antinatural”…

¿Qué piensan?

Roberto Pável
Jáuregui Zavaleta

Fuente:

PPN: Ex esposo de Britney ya busca a la mujer que le de su quinto hijo