La noticia es vieja, pero la crónica interesante.

César Gutierrez, para el suplemento de El Mundo, escribe sobre Bryce y su absurda fama lograda a través de sus absurdos plagios. El artículo se titula “Bryce, el gran fusilador de artículos” y, obviamente me llamó la antención por el uso del término “fusilador” aplicado a Alfredo Bryce.

Una cosa curiosa: revela, César Gutierrez, que Bryce habría envíado a la super editora, Carmen Bacells, “Las obras infames de Pancho Marambio”; novela humorística entre cuyos personajes principales se encuentran el abogado que huye del alcoholismo y un arquitecto autor de ciertos plagios.

Roberto Pável
Jáuregui Zavaleta