Una de las cosas que más disfruto es el cine. El cine sin doblajes y en la oscuridad de una auténtica sala de cine (sorry por la redundancia). Por muy home theater que puedas tener en tu casa, nada se compara con la pantalla gigante y el aislamiento de la sala. Con esto no quiero darme un aire intelectual, o pretender asumir la pose de crítico, simplemente soy un consumidor, no pretendo ser Ricardo Bedoya (mi crítico favorito).

Por lo mencionado en el punto anterior, las películas que han pasado por mi buen estómago y ecléctico gusto van desde el terror hasta las comedias románticas. Desde las francesas hasta las gringas. Desde las de bajo presupuesto hasta las que te empujan efectos especiales como relleno de pavo en navidad.

Piratas del Caribe III

Ergo: ayer me di una vuelta por el Cine Primavera (Trujillo), recientemente adquirido por Cine Planet, para darle un check a Piratas del Caribe III, de lo cual me arrepiento.

Las sagas usualmente son malas. Con la excepción de ALIEN II, y una que otra más, las secuelas no llegan a alcanzar la intensidad de las versiones originales. Piratas del Caribe III confirma esta regla con creces. Si la segunda versión ya había sido floja, esta es para llorar. Claro, la película tiene sus momentos graciosos, como el momento en que el enano sale disparado por la retrocarga, o cuando el mono amenaza con una pistola al perico. Pero en suma, el film no llega a cuajar en ningún momento.

Jack Sparrow ahora dialoga consigo mismo en surrealistas escenas que no aportan absolutamente nada a la historia. El héroe fuera de lo común de la primera película está “desgastado”, es un mango chupado en un día de verano en la tercera. Además, la trama de intriga y de graciosas traiciones, rápida y ágil en la primera cinta, ya había comenzado a volverse forzada y lenta en la segunda; ahora es un auténtico plomo.

En resumen, el mono salvó la cinta. De lejos, si alguien debería recibir un oscar es el mono.

Piratas del Perú

Punto y aparte. Me encontré con el nuevo cine Primavera, bajo la égida de Cine Planet. Resultado: el Cine Primavera sigue siendo exactamente el mismo Cine Primavera. Las mismas salas viejas, con mal olor, con deficiente sonido (el sonido se fue hasta tres veces en la sala) y con asientos maltratados y sucios.
Claro que se ha sustituido el pésimo personal anterior por jóvenes muy serviciales que han elevado el nivel de la atención al público. Lo malo es que también han elevado el costo de los servicios de la comida que se vende en el cine a precios ridículamente altos, y que no guardan relación alguna con la totalidad del servicio que se ofrece.
Un auténtico acto de piratería… sólo que en este caso no hace mucha gracia, en esto creo que también votaré por el mono.

Roberto Pável
Jáuregui Zavaleta

Actualización al 04 de Junio del 2007

Sobre el asunto, en la blogósfera:
En La Cinéfila No es Patriota: I HATE YOU, PIRATAS DEL CARIBE 3, 4, 5…

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