La noticia difundia por IBLNEWS es la que sigue:

“El antiguo jefe de gabinete del vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, fue sentenciado el martes a 30 meses de cárcel por obstrucción a la justicia y falso testimonio en el caso de filtración a la prensa del nombre de la ex espía Valerie Plame. Lewis “Scooter” Libby fue acusado en marzo de mentir a un jurado sobre sus conversaciones con periodistas acerca de la identidad de Plame. Su nombre salió publicado en la prensa en julio de 2003, después de que su marido, el ex embajador Joseph Wilson, acusara al Gobierno estadounidense de utilizar argumentos falsos para justificar la guerra contra Irak. El fiscal especial Patrick Fitzgerald había solicitado 3 años de prisión para Libby mientras que el ex asesor de la Casa Blanca pidió no ir a la cárcel”.

La noticia es destacable porque la condena de cárcel ha sido emitida porque la tal Libby mintió en un juicio. Resulta que nuestros civilizados jueces (leáse jueces peruanos), jamás envían a la cárcel a los choferes cuando matan peatones; mucho menos, existe la prisión efectiva por falsedad en los juicios; a tal punto que la falsedad en la declaración testimonial es un acontecimiento, sino esperado, al menos habitual en el día a día de las cortes.

La noticia es destacable, también, porque ayer un seguidor de Hugo Chávez, comentando acerca de la realidad venezolana en este post nuestro, decía que la república venezonala es libre desde 1998… terminaba su comentario con esta exclamación: “Patria socialismo o muerte venceremos”

Como mencioné hace tiempo, con motivo de la condena de Paris Hilton (ver Link al final del post) ; un punto muy sólido en el Estado Norteamericano es su sistema judicial. Cuando se toca el tema de la libertad o la ausencia de ella, el funcionamiento de la administración de justicia es parte de la respuesta. La cuestión es esta: un país en el que se garantiza la libertad, los funcionarios del gobierno, sus allegados o amigos deben ser suceptibles de ser procesados judicialmente con la garantía que, de econtrarse culpabilidad o responsabilidad, no serán cubiertos con un manto de impunidad.

Todavía recuerdo los problemas que tuvo que pasar Clinton, siendo presidente por el asunto de las “relaciones impropias”; por ese tiempo, aquí en Perú se hacía lo que se quería con el poder judicial.

De lo mencionado, se puede deducir el nivel de la democracia y libertad en el Perú (y en américa latina); claro, al menos aquí todavía se puede decir lo que se piensa; en Venezuela el ser opositor es ser fascista; el no coincidir con la visión del gobierno, es ser parte de un complot universal; y el no estar de acuerdo con Chávez, podría ser “alta traición” (desde el momento en que exhibir un atentado al Papa, se califica como instigación al magnicidio).

¿Cree alguien que se podría promover, sin riesgo de comprometer su integridad o la de su familia, una demanda contra Fidel Castro? o ¿Se podría pretender un proceso por corrupción contra Hugo Chávez o su familia? Muchos cubanos piensan que es menos peligroso cruzar a nado el Triángulo de las Bermudas y tratar de llegar a Miami.

En EE. UU. el gordito Michael Moore publica documentales contra su propio gobierno… me pregunto si se podría hacer lo mismo en Cuba o Venezuela… y un fuerte instinto de conservación me dice que eso, probablemente, sería la última cosa que haría.

De algún modo RCTV y los balseros cubanos son una confirmación de lo que mencionamos.

Roberto Pável
Jáuregui Zavaleta

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