“La ignorancia es atrevida” solía decir un amigo, estudiante de medicina, hace muchos años, durante mi prehistoria. Pues bien, Arnold Schwarzenegger es una demostración viviente.

La historia es simple: discurseando ante la Asociación Nacional de Periodistas Hispánicos, es decir, en el contexto de una fuerte probabilidad de que sus palabras podrían ser materia de una noticia; no tuvo otra idea que dar consejos para aprender inglés.

El País lo cuenta de este modo:

“El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger ha asegurado que los hispanos ienen que “apagar la televisión en español” para aprender más rápidamente el inglés. “Sé que esto suena raro, decirlo es políticamente incorrecto y podría ocasionarme problemas”, ha explicado Schwarzenegger en la ciudad de San José, durante su discurso en un congreso de la Asociación Nacional de Periodistas Hispánicos.”

Si él mismo pudo conseguir dominar el inglés sólo dos años después de llegar a California desde Austria, fue en porque hablaba en alemán sólo “rara vez”, ha añadido el gobernador. En su opinión, para los latinos puede resultar más difícil dejar aparcado su idioma materno y perfeccionar el inglés. “Hay tantos latinos, y lo veo en el Capitolio en Sacramento (capital de California), hay tantos latinos que hablan español todo el tiempo, y hablan entre sí en español”.

El País

First at all ( como decía mi maestra británica), Arnold dando tips de aprendizaje de inglés, me parece tan descabellado como el Puma Carranza dando tips de oratoria (sobre todo después de su discurso ese del agua, cuando estaba en campaña política).

En segundo lugar, el comentario es de una honestidad ingenua y estúpida; por lo tanto Arnold ha demostrado ser “rara avis” al mostrarse como un político “honesto”… y claro: estúpido.

En tercer lugar, es posible, muy posible, que Arnold tenga razón; el hecho de que los latinos no vean sus canales en español; no conversen en español; y, en general, no usen el español ni para decir malas palabras, los fuerce a aprender el inglés; y de paso, en cierta forma, renunciar a una parte fundamental de su cultura, y a su modo peculiar de sentir la vida.

Me parece poco feliz la ocurrencia por la cual, para aprender un segundo idioma, hay que, prácticamente, olvidarse del primero.

Roberto Pável
Jáuregui Zavaleta

Fuente: El país.com.- Schwarzenegger aconseja a los hispanos apagar la televisión en español