La noticia viene de El Financiero en Línea, y reza más o menos como sigue:

“Una empresa de la región sureña peruana de Puno, fronteriza con Bolivia, pondrá a la venta una cerveza artesanal elaborada con coca y maca, dos plantas de gran valor nutritivo, informó hoy la agencia oficial Andina.

La cerveza “Kolla” será comercializada en las próximas semanas en establecimientos turísticos de las ciudades de Puno y Juliaca, dijo a Andina la empresaria Adriana Mamani, promotora de la iniciativa.

Mamani indicó que la cerveza ya fue presentada con éxito en la Feria Ganadera Artesanal y Agroindustrial del Sur de Perú, que se celebró en Juliaca entre el 24 de mayo y el 3 de junio.

“A diferencia de otros países, en Perú existen pocos sitios en donde se vende cerveza artesanal”, comentó la empresaria, quien señaló que la bebida se ofrecerá a precios que irán entre los 2,5 y 10 soles (0,7 centavos de dólar y 3,1 dólares).

Mamani explicó que su intención es que “los jóvenes puedan aprovechar el gran valor alimenticio de la hoja de coca y la maca”, consideradas dos plantas muy nutritivas y de alto valor energético…”

La hoja de coca es una hoja peruana. Como buena peruana resulta ser una hoja incomprendida (estoy hablando de la primera de las diez hojas de coca, las otras decía la publicidad, frecuentan malas amistades). Sin la hoja de coca no hubiera existido mucho de nuestra cultura e historia, para bien o para mal…

Al mismo tiempo, nuestros hábitos de consumo de cerveza, dicho de otro modo: nuestra cultura etílica, es una lacra nacional; asociada al maltrato infantil, violencia familiar, delitos violentos, pobreza y otros tantos problemas de índole social (basta darse un paseo por hospitales, comisarías y polladas). Por lo tanto, una cerveza de coca para nutrir a los jóvenes me hace sonreír con cierto escepticismo, salvo que “cerveza” sea un simple nombre sin implicancias alcohólicas.

Finalmente, la noticia resulta en el quebrantamiento de un paradigma; golpea directamente en ese prejuicio por el cual, un Mamani no puede hacer empresa.

Roberto Pável
Jáuregui Zavaleta