Este post es un comentario al publicado por Andrea Naranjo en “Luna Antagónica“, el artículo publicado por ella se titula El Síndrome de Alienación Parental y la Ley que despenaliza las relaciones sexuales consentidas con menores de 14 a 18 años; traté de dejar mi comentario en su página pero en tres oportunidades Worldpress me pedía identificación a pesar de haber colocado mi nombre, mail y página web, en fin, cosas de la tecnología. El artículo trae datos importantes al debate por lo que creo necesario comentarlo, sobre todo porque se relaciona con situaciones similares en las que el adolescente está bajo subordinación social, es decir: es la parte subordinada de una relación de poder; ejemplo: maestro – alumno, consejero – consultante; psicólogo – paciente; clérigo – laico. En todos estos casos, si bien existen normas éticas y morales, éstas serían ahora la única protección contra una manipulación psicológica y el abuso de poder, ya que el Estado y algunos bloggers “progresistas” festejan, la responsable libertad de disponer de los menores.

Aquí el artículo de Andrea Naranjo:

“Algo que al parecer podría tener que ver con el SAP y su aplicación en Perú , sería la manipulación de la actual Ley que despenaliza las relaciones sexuales consentidas con menores de 14 a 18 años
Es cierto, eso puede ser beneficioso para relaciones sinceras entre chicas/os de esa edad.
Pero qué seguridad tenemos que no será usada para tergiversar ls mentes adolescentes de – sobre todo- las chicas que son violadas por sus padres o por chicos de su propia edad?
Hasta ahora no he podido consultar a ningún abogado/a o psicóloga/o sobre el SAP y su aplicación en la lesgislación peruana, pero sería muy importante poder informarse sobre estos casos tan injustos y aterrorizantes. Si algún abogado o psicólogo me esclarece las dudas sería formidable.
En todo caso puede ser un buen y urgente tema de investigación tanto para abogados/as o psicólogas/os”

Hasta donde tengo conocimiento el tal síndrome es desconocido en la legislación penal y en el campo del Derecho en el Perú. Lo cierto es que nuestra normatividad penal, ya de por sí es bastante permisiva como para hacerla aun más. La de la que hablas asume implícitamente que un adolescente está en la madurez de escoger libremente el tener relaciones sexuales. Tal madurez no es compartida por ningún libro de psicología decente, ni por el derecho en general, que considera al adolescente como incapaz para ejercitar actos civiles.

El argumento del congresista, por el cual, si no se daba la ley se tendría que procesar a otros adolescentes que tenían relaciones sexuales con adolescentes es absurdo, porque los menores son inimputables (es decir ni siquiera son responsables penalmente), por lo que los únicos ganadores con la ley, son los adultos que bajo el supuesto de un consentimiento emitido por una persona inmadura y sugestionable, tendrá a su disposición “carne fresca”. Hay un factor social de por medio: el dañino impacto de la maternidad adolescente. Hay un factor médico: el riesgo en el cáncer de cuello uterino por el inicio prematuro de relaciones sexuales. Hay un factor criminal: la posibilidad de que el asunto pueda ser explotado en materia de prostitución.¿En qué rayos piensan esos imbéciles que están en el Congreso?

Disculpen el apasionamiento, pero además de ser abogado, mi esposa y yo hemos trabajado en consejería de jóvenes y adolescentes por varios años, y un dato que hemos encontrado es que usualmente adolescentes con carencias afectivas o con falta de imagen paterna, buscan relaciones con personas mayores: NO como un acto de libertad, sino como una compensación su propia de personalidad no madura. Me pregunto ¿Esos son los chicos que asumimos en libertad de disponer de su cuerpo? Una auténtica imbecibilidad esta ley; como es una auténtica imbecibilidad suponer que todo el asunto se solucionará con más clases de educación sexual. ¿Es que no es posible notar que el problema no es únicamente de información sino que principalmente es de carácter afectivo y emocional?

En el Perú un menor puede ser “manoseado” por una adulto sin que se considere un delito grave. Nuestros menores se encuentran desprotegidos; y la nueva ley lo único que hace es aumentar el nivel de desprotección. Esto me hace pensar que en un aspecto tienen razón los ideólogos de las clases de sexualidad (que son naturalmente necesarias y hasta indispensables), y es que hace falta mayor instrucción… pienso que debe hacerse un examen de toda la normatividad de protección de menores y no dejar espacios vacíos como el abuso de poder (no el mero engaño), el acoso sexual de menores (desde el verbal y gestual hasta el del contacto físico), y creo que a las clases de educación sexual debería añadirse clases de educación cívica donde se enseñe que es un deber de cada ciudadano la protección de los menores y cuáles son las penas para los infractores.
Discúlpenme otra vez, pero hay cosas que no se pueden decir de otro modo.

Roberto Pável

Jáuregui Zavaleta
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