Un menor de edad es considerado por nuestras leyes como una persona en proceso de maduración. Allí están los libros de psicología que pueden ilustrar mejor las obsesiones, las inseguridades y los modos en que los adolescentes ven el mundo.Hay cosas que pensaba cuando tenía 16 que hoy a mis casi 34 años percibo como una auténtica estupidez. De allí que un menor es considerado por el Derecho Penal como inimputable, y por el Derecho Civil como incapaz para el ejercicio de gran parte de sus derechos civiles.

A un menor no le está permitido contratar libremente: no podría comprar ni vender un inmueble; no podría viajar fuera del país; no podría arrendar su motocicleta. Pero ahora, gracias a esta ley, sí podría disponer de su cuerpo e incluso arrendarlo. Trato de figurarme las cosas desde una perspectiva meramente civil: según el Estado a un adolescente le falta cabeza para administrar bienes, pero le sobra madurez para disponer de su cuerpo.

Esta es una buena noticia para algunos blogers, y creo también una buena noticia para la industria de la prostitución, ya que ahora tiene carne nueva y barata a su disposición. En este punto hay que poner la ley en el contexto, no se trata de más clasecitas de educación sexual; ¿es que nadie se da cuenta de que no estamos en los Estados Unidos sino en el Perú? Pobreza extrema, corrupción y libre disposición de cuerpos adolescentes me suena a una ecuación perturbadora.

Particularmente no me parece que la noticia sea un asunto de celebraciones; me parece que a veces resulta fácil hacerse pasar por progresista y openminded, pero este no es un tema tan ligero como para entenderlo desde la minúscula perspectiva de la moral y las buenas costumbres. Cuando en la ley civil se permite a un adolescente contraer matrimonio (por haber tenido relaciones sexuales, dicho sea de paso), automáticamente se le otorgan la totalidad de sus capacidades civiles, de modo que se hace responsable, como un adulto, de su propio destino. Aquí tenemos a chicos bajo la patria potestad con la libertad de realizar vida sexual… ¿incluirá la norma la libertad de procrear? No hay que ser cucufatos, después de todo, si se puede hacer el chuculún porqué no ser padres también.

Roberto Pável
Jáuregui Zavaleta

P.D. Un dato más: el cáncer de cuello uterino tiene como uno de sus factores de riesgo el inicio precoz de relaciones sexuales.