El 4 de Julio será recordado como el día de la independencia; el día en que Will Smith, el genio judío ateo, el expiloto presidente norteamericano y el alcohólico que se gana la vida fumigando vegetales subsidiados por el gobierno norteamericano, salvaron a la humanidad de un plaga de extraterrestres con serios problemas capilares.

Por supuesto, el 4 de Julio es también el día en que se celebra la Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica. Una fecha significativa si se toma en cuenta la influencia de este hecho para el resto de Estados americanos y el mundo occidental. Hasta antes, las ideas sobre libertad, Estado de Derecho y Democracia, había sido un tema absolutamente teórico. Una doctrina que se difundía en sociedades secretas o se propalaba a través de los filósofos de la Ilustración.

La experiencia inglesa, si bien era un primer intento de control del poder político, aun estaba ligada a la autoridad del Rey, que era mucha mayor que la que ahora adorna las reales ocurrencias de la mamá del orejón Carlos. La fundación de la nación norteamericana iba a constituir el primer intento de llevar a la práctica el Estado democrático moderno. Nunca antes intentando, no podía haber caído en mejores manos que en los pragmáticos gringos.

No hay muchas oportunidades para hacer experimentos en ciencias políticas. Platón fue un desastre cuando trató de aplicar lo suyo. La Unión Soviética fue otro experimento fallido (duró apenas 50 años). Pero para rabia de los escépticos, varios siglos después, permanece el experimento liberal fuerte y dominante, sin haber experimentado en toda su historia un solo golpe de Estado.

Los teóricos del autoritarismo pretenden que solamente hay una fórmula válida para llevar a una nación al desarrollo: la anulación de la libertad. Probablemente yo no tenga muchas palabras ingeniosas para demostrar lo contrario; solamente tengo, en todo caso, la esperanza que me da la propia historia.

Feliz cumpleaños Will Smith

Roberto Pável
Jáuregui Zavaleta