Se publicó en Menéame una noticia que me dejó pensando en lo acertado del refrán aquel que reza: “En todas partes se cuecen habas”. En este asunto no conviene dilatar demasiado las explicaciones. La sustancia es esta:

“Una de las imágenes más interesantes presentadas ayer es la realidad que esconden las ofertas que prometen velocidades de acceso a Internet de hasta 20 Megas. En 2005 ninguna línea estaba por encima de 10 Megas y a cierre de 2006 el porcentaje de líneas por encima de esa velocidad estaba en 3,6 de cada cien líneas.”
El economista.es

La nota me deja pensando con cierta suspicacia, respecto de los speedys 200, 400, 800, 2,000 y 20’000.0000 que aparecen en nuestro peculiar y ¿monopólico? mercado.

Roberto Pável
Jáuregui Zavaleta