Uribe, es de lejos el mejor entrenador que la selección pudo soñar.

César Uribe es un entrenador que muchos países desearían tener. Tiene buenos modales, aplomo, una mente lúcida, buena suerte, buen gusto, combina bien sus corbatas, ha escrito un par de libros sobre fútbol y posee una oratoria poco habitual en los espartanos medios deportivos (entiéndase Puma, Cubillas, etc)

César Uribe es, al mismo tiempo, un optimista y un gran danzarín, elementos indispensables para levantar la alicaída moral de nuestro seleccionado. Elementos que le han servido, como aquella vez en Japón, a levantar al equipo de todos de la postración y las cenizas.

César Uribe, además, es un entrenador genial, cuyas disposiciones y aciertos antes, durante y después de cada partido nos han llevado hasta donde estamos: clasificados con las justas. Es un genio, lo único malo es que su genialidad se termina a las doce en punto y Perú ha tenido que jugar por la tarde (en fin, cosas del fútbol).

Por todas estas razones César Uribe es el entrenador soñado por la selección… por la selección venezolana y boliviana, claro está.

Roberto Pável
Jáuregui Zavaleta