Viniendo de comprar el pan para el desayuno dominical encontré algunos vecinos discutiendo encarnizadamente acerca de quién debería ser el rival de Perú en semifinales… el optimismo es bueno, pero creo que hay que enfocarse primero en ese pequeño obstáculo denominado Argentina.

Por lo mismo, aquí tres medidas que podrían llevar a Perú a octavos de final:

1. Máxima lucidez en el comando: Uribe es un técnico genial, sin embargo, hay supersticiones históricas que sostiene que una indisposición en el estratega puede hacer peligrar la victoria. Por ejemplo, Napoleón no arrasó en Borodino como en Austerlitz, dicen porque tuvo un resfrío.

Por esto mismo, el partido debe jugarse antes de las doce del día; así podremos aprovechar la completa irrigación cerebral del técnico… acabo de enterarme el partido será pasadas las doce… por lo tanto, pasar a la disposición segunda:

2. Trabajo Psicológico en la Selección: No es nada nuevo esto. Muchos han comentado que el problema de nuestros muchachos es de actitud. Tienen un trauma por el cual no creen que pueden o deben ganar el partido. Es necesario cambiar su mentalidad y se olviden por hora y media que son malos.

Talvez, el mejor método consista en abrasileñar los nombres de los seleccionados de modo que se sientan unos ronaldinhos. Así Claudio Pizarro, sería Claudinho; la Foca, sería la Foquinha; Guerrero, Guerrerinho y Acasiete, sería Cacá – siete.

3. Sólido planteamiento del partido: Un 80% de la partida de Ajedrez está en la apertura. En el futbol el planteamiento táctico es fundamental, de eso dependerá si el partido es de “ida y vuelta”, o si el partido es “cerrado”; si se generarán “situaciones de gol” o si se jugará “al pelotazo”. En el caso de Perú hay que notar que Venezuela nos ganó por 2 a 0 y que con Bolivia casi perdemos; por lo que un apropiado planteamiento táctico sería jugar con dos líneas defensivas de cinco, conforme al siguiente esquema:

x x x x x

x x x x x

A

Leyenda:
x =defensas
A= Arquero

Si alguien pasa la primera línea, la segunda lo elimina. Si tenemos la pelota la reventamos al cielo lo más lejos posible del Estadio. El ataque lo hacemos en los penales (Los argentinos se orinan a la hora de patear los penales, sino acuérdense de los últimos torneos).

Roberto Pável
Jáuregui Zavaleta