Wake Up Arziona: ¿amor al chanco o a los chicharrones?

Hay nueva ley en Arizona: ahora se suspenderá temporal o definitivamente las licencias a las empresas que contraten inmigrantes indocumentados. Algunos empresarios se han sentido disgustados con la medida. Sus argumentos:

1. La labor de fiscalización no es una tarea comercial sino estatal. Es al gobierno a quien, en última instancia le correspondería ejercer ese control.

2. La ley causará problemas serios: varios norteamericanos se quedarán sin trabajo por causa de la aplicación de sanciones a empresarios de buena fe.

Sin embargo, los xenófobos y anti inmigrantes en general, han replicado con una sonrisa de sospecha y piden que se de principio a las investigaciones con, precisamente, esos empresarios. La sospecha resulta más que justificada ante alboroto tan injustificado.

Mirando las cosas fríamente, el acatamiento de la nueva ley migratoria no requeriría que cada empresa en Arizona realice una investigación que le corresponde al Estado; en un sentido práctico, lo único que requiere es que la persona que va a ser contratada exhiba su green card del mismo modo que los conductores exhiben sus licencias de manejo. La verdad que la movida de Wake Up Arizona suena a mucho escándalo para tan poca cosa.

Se me ocurre, maliciosamente, que en los negocios la piedad y la ayuda desinteresada no es una práctica muy difundida. “Wake Up Arizona”, como ha mostrado a través de sus declaraciones, está preocupada por los efectos que la nueva ley podría causar en sus intereses comerciales (demasiado preocupada, diría yo), y no por la suerte de los inmigrantes ilegales, por quienes, además, no tiene porqué sentir alguna obligación. ¿A qué entonces todo ese alboroto?

Dos refranes vienen a mi mente cuando pienso en “Wake Up Arizona”: “El que no la debe, no la teme” y “Más que amor al chancho, amor a los chicharrones”.

Roberto Pável
Jáuregui Zavaleta

Fuente: BBC.com.- Contra Ataque Empresarial en Arizona