Respecto de Harry Potter y las alteraciones nerviosas provocadas con la edición del último libro, me queda por decir, como diría Francella “me va a enfermar, me va a enfermar”…

Ahora resulta que una portavoz de Bloomsbury ha establecido una curiosa analogía entre la conducta de ciertos negocios norteamericanos (New York Times entre ellos) y la “fiesta del Té” (Boston – 1773).

Es decir, que no pudieron esperarse a la fecha de la publicación de Harry Potter, como un acto de protesta colonial, como un atavismo de súbditos insurrectos…

Vaya una idea chiflada… debe ser el aire de Londres

Roberto Pável
Jáuregui Zavaleta

Perublogs Tags: