En el último capítulo de esta telenovela los ingleses le dicen a los rusos que le envíen a un presunto delincuente a través de ese procedimiento, que nos es tan conocido, y que denominaremos extradición. Los rusos replican diciendo nones, hay temas constitucionales por los cuales los rusos no extraditan rusos. Los ingleses, poco acostumbrados a que les den un no por respuesta debido a una relativamente larga tradición victoriana, responden expulsando algunos diplomáticos rusos. Los rusos prometen una respuesta pronta.

Aquí el capítulo siguiente: Los rusos mandan un bombardero cerca del cielo inglés, los ingleses mandan un par de cazas cerca del bombardero ruso. El piloto ruso les enseña el dedo medio apuntando al cielo, los pilotos ingleses le muestran los dedos índice y meñique en posición del signo internacional de “contra”. Ahora Rusia ha expulsado ciertos diplomáticos ingleses para emparejar las delicadas relaciones internacionales.

Es posible que mañana los ingleses expulsen la “Ensalada Rusa” y que los rusos procedan a hacer otro tanto con la “hora inglesa”, pero es muy probable que no lleguen a más. ¿La razón? Durante la época soviética los rusos crearon y produjeron tal cantidad de armamento que por mucho que los ingleses hayan tenido el imperio colonial más cercano, su actual arsenal (007 Bond incluido) no les da para otra cosa que ser segundones de Norteamérica (algo así como la chica tonta que le carga la mochila a la chica popular).

Esto nos da una idea de lo que son las relaciones internacionales actualmente. Si un país es armamentísticamente peligroso lo más probable es que únicamente reciba sanciones de carácter moral. Si un país, en cambio, es como el Perú… en ese caso la nación ofendida usará el mismo procedimiento que usaban los cazadores en South Park para matar conejos: gritar “Nos va a atacar” como pretexto, y luego hacer la llamada guerra preventiva.

A ponerse moscas.

Roberto Pável
Jáuregui Zavaleta