En principio, si usted está buscando desesperado un poema para rellenar su tarea del colegio cierre esta ventana, pase de largo y siga buscando en las opciones de Google. Tampoco creo que este espacio sea muy útil para los maestros que andan en busca de carne de cañón para la ceremonia de fin de semana.

En este post queremos recordar algunas visiones de la otra lírica patriotística, que con un poco menos de sobonería procura presentar, al igual que este minúsculo blog, otro punto de vista. Por lo tanto leamos qué nos tienen nuestros viejos y olvidados satíricos y costumbristas nacionales sobre la independencia y la república peruana:

José Joaquín de Larriva
(1780 – 1832)

Décimas

Cuando de España las trabas
en Ayacucho rompimos,
otra cosa más no hicimos,
que cambiar mocos por babas.
Nuestras provincias esclavas
quedarán de otra nación.
Mudamos de condición;
pero sólo fue pasando
del poder de Don Fernando
al poder de Don Simón.

Triunfaron los peruanos
del rey ibero.
Mas ¿para qué triunfaron?
para lo mesmo:
que a su hado plugo
quedaran de Bolívar
bajo el yugo.

Este yugo rompióse
ya felizmente.
Y antes juramos
morir que él que nos mande
ningún tirano.

Manuel Ascencio Segura
(1805 – 1871)

Cuando Pitos y Flautas

En siglos de ignorancia y violaciones
colgábase en la cruz a los ladrones;
y hoy, siglo de derechos y de luces,
cuélganse al pecho del ladrón las cruces.

Constitución Política
Título III
Gobierno

Democrático, electivo,
fundado en la unidad, republicano,
temporal, responsable, alternativo,
emanación del Pueblo Soberano;
y en final resultado es lo efectivo
de este calificar pomposo y vano,
que el Gobierno de intriga o fuerza emana,
y hace después cuanto le da la gana.

Título XIII
Ejército

El soldado es obediente,
y jamás ha de ser deliberante,
a menos que ocurriese el caso urgente
de algún pronunciamiento interesante.
Ser le incumbe además constantemente,
de los derechos públicos garante;
y como tal enseña, sable en mano,
a votar con acierto al ciudadano.

Para usar de la acción pronunciativa
contra el Gobierno, si este le molesta,
dará a la autoridad ejecutiva
un empellón, y se acabó la fiesta.
Y si la potestad legislativa
fuese para el soldado la indigesta,
el soldado echará por la ventana
a la Legislatura Soberana.

Item, para cualquier pronunciamiento,
es requisito que se extienda una acta,
en que de los motivos y el intento,
se dará con vigor razón exacta;
y el pomposo y solemne documento
dejará la honra del soldado intacta,
y afianzará a los pueblos satisfechos
la inviolabilidad de sus derechos.

José María Sanchez Barra
(1806 – 1855?)

El Presidente Pollino
Fábula

“Tiene también, como lo saben todos,
el pueblo de los brutos sus períodos
señalados al mando,
los cuales terminando,
el personal se muda del Gobierno
que no sufren los brutos sea eterno.

Habiendo pues cesado
de mandar la tortuga o el venado,
se procedió al momento
a darle sucesor, y de entre muchos
candidatos imberbes, o machuchos
recayó la elección sobre un jumento.

Rellenado en la silla
de terciopelo recamada de oro,
bajo el dosel que en precio es un tesoro,
y en arte la novena maravilla,
comienza por hacer de los empleos,
distribución igual a sus deseos.

Declarando que todos los destinos
serán desempeñados por pollinos.
Y luego a estos señores encomienda
ejército, marina, prefecturas,
gobernaciones y magistraturas,
embajadas y hacienda.

Y de empleados de esta raza inmunda
entera la república se inunda.

Siembre harán los gobernantes
sus favoritos de sus semejantes.”

Aun cuando el pollino se parece al caballo, deberemos cerrar está nota mencionando que cualquier parecido entre los inicios republicanos y el presente no es pura coincidencia.

Roberto Pável
Jáuregui Zavaleta