La discusión es apasionada. En mi caso, criado bajo una influencia filosófica estatista (la del comunismo versión soviética) desde mi adolescencia hasta esta parte, luego de examinar la viabilidad de los modelos políticos, me acerco ahora más al modelo liberal.

En este post solamente unos datos objetivos para considerar. Provienen de un interesante análisis hecho por José Luis Tapia Rocha, director general del Instituto de Libre Empresa, a partir de una comparación entre varios Estados, desde el modelo liberal de bandera (EE. UU.), pasando por modelos intermedios, hasta el fracasado experimento estatista peruano. Veamos:

Estados Unidos, tiene una Constitución de 7 artículos con 27 enmiendas, promulgada en el año 1,707. Poseen 2,422 leyes. La posición relativa en libertad económica es de 4, y la posición relativa de facilidad para los negocios es de 3. El ingreso por habitante del 2006 fue de $ 43,740.00, si tomamos en cuenta que son 298.4 millones de gringos, el cálculo del total resulta apabullante, pese a todos los “sickos”.

Chile, nuestro competidor del Sur, tiene una Constitución de 129° artículos y 14 disposiciones transitorias, promulgada en 1980; a lo largo de su vida republicana ha tenido 10 constituciones (a diferencia de los gringos que siguen usando la misma de siempre), tiene 20, 187 leyes; su posición relativa en libertad económica es de 11 y su posición relativa de facilidad para los negocios es de 28. El ingreso por habitante fue de $ 5,870.00, con una población de 16.1 millones de habitantes.

Perú, ese país estúpidamente administrado en el que habitamos, ha tenido 13 constituciones, la última de 1993, tiene 205 artículos, 16 disposiciones finales y 2 disposiciones transitorias. En el momento en que se publicó la estadística teníamos 28,984 leyes (sin contar Decretos Legislativos). Nuestra posición relativa en libertad económica es de 63, y nuestra posición relativa en libertad para los negocios es de 65. El ingreso por habitante ha sido apenas de $2,610 en una población de 27. 2 millones.

Los datos son interesantes y la realidad bastante innegable. El Perú solamente gana en promulgación de leyes (nuestros otorongos sí trabajan después de todo), el problema, es que esa diarrea legislativa solamente perjudica las cosas ya que hace infernalmente difícil la creación de la riqueza. Es más fácil hacer negocios en Chile que en Perú, ergo, más allá de que se capten o no capitales de fuera, esa facilidad permite que los propios capitales chilenos se desarrollen a tal punto que pueden salir a competir en economías como las nuestras.

Roberto Pável
Jáuregui Zavaleta

Fuente: MICRO Y PEQUEÑA EMPRESA SINÓNIMO DE ESTATISMO Y POBREZA