El criminal habría pedido un monto de siete cifras para no mostrar fotos de la boda de Tom. Como diría un amigo: “no se puede subestimar la brutalidad del enemigo”. Me imagino que el señor Cruise se habrá muerto de risa.

Teniendo en cuenta que conozco gente que mataría porque el periódico colocara la fotito del bautismo en la página de sociales, y que Tom Cruise hace rato que hubo vendido los derechos de exclusividad a tres revistas, ¿qué cacahuates le podría importar que un loquito publicara esas fotos?

Me pregunto qué es lo que viene después ¿algún sujeto pedirá rescate para liberar a Papá Noel?

Roberto Pável