Cuba podría no participar en el Campeonato Mundial de Boxeo que se efectuará en octubre en Chicago, Estados Unidos, debido a la experiencia de los Juegos Panamericanos de Rio de Janeiro.
“Imagínense a los tiburones de la mafia demandando carne fresca. Algo debemos advertirles: no estamos ansiosos de suministrarla a domicilio”, indicó el presidente Fidel Castro en referencia a posibles deserciones en el certamen de Chicago similares a las ocurridas en Brasil.

Leía esta noticia en la BBC Mundo; como se sabe el gobierno brasileño deportó a los jugadores cubanos a la isla, lo que ha generado algunas incomodidades entre los propios cariocas; incluso el senado brasileño haría una investigación del asunto.

Como algunos de mis queridos lectores les gusta tapar el sol con un dedo, me pareció que les resultará grato que Cuba ha adoptado medidas para evitar más de estas fugas… ha optado por no ir.

La reflexión más importante viene del propio Fidel:

“El atleta que abandona su delegación es como el soldado que abandona a sus compañeros en medio del combate”.

La metáfora que usa Fidel es más que precisa… un atleta que abandona su delegación es como un soldado que fuga. Es relevante porque cada buen ciudadano cubano sabe que está en conflicto contra el imperialismo y la ideología desalmada del capitalismo; a diferencia del ajedrecista peruano que se quedó en Brasil con la garotiña nadie vio el asunto como un desmedro político para el Perú. Cuando estos cubanos se fugan las implicancias afectan directamente al sistema político – social de la isla, es un acto de poca consideración hacia la revolución, hacia lemas como “patria o muerte”, hacia las barbas autócratas de Fidel Castro.

Ciertamente, “el atleta que abandona su delegación es como el soldado que abandona a sus compañeros en medio del combate”… me pregunto ¿qué es lo que hace a los soldados desertar? El temor a la derrota, la baja moral, el simple efecto de la mortal desesperanza.