“El poder corrompe; el poder absoluto corrompe absolutamente”

Lord Acton

Aquí una más para los defensores del pueblo, que aman la justicia viril de las repúblicas autoritarias y populares, de aquellas que para más “garantía” de la defensa de la ciudadanía y de los intereses populares buscan concentrar el poder absoluto en un papa laico, garante de las bondades de sus “revoluciones”.

Seguramente, todavía recordarán el régimen socialista de Libia, en el cual Muamar el Gadafi negoció la liberación de cinco profesionales de salud búlgaros, condenados a muerte por inyectar sangre con SIDA a niños libios. ¿Cómo se llegó a determinar la responsabilidad de los europeos? El hijo de Gadafi lo comentó a Al Yasira:

“Fueron expuestos a tortura con electricidad y amenazados con hacer daño a sus familias”, dijo el hijo del dirigente libio en una conversación de más de una hora, emitida anoche y esta mañana por el canal qatarí. “La policía libia jugó con el caso desde el principio y las investigaciones no se llevaron de manera profesional ni científica”, añadió Seif el Islam.

El País.com

Particularmente detesto las dictaduras; Pinochet, por ejemplo, fue un criminal que, para vergüenza de Chile, estiró la pata impune. Objetivamente, no creo que ninguna teoría política o económica sea 100% verdadera, porque tal grado de perfección es ajena a la naturaleza del hombre, o a la historia de los movimientos sociales… sin embargo, padezco de especial alergia a esos hipócritas movimientos “populares” que bajo el pretexto de mayor justicia social, terminan implantando una monarquía de burócratas corruptos.