En un post anterior dábamos nuestra opinión sobre imperialismo y los efectos perniciosos del poder sin control, y cómo buscamos enorgullecernos por nuestros propios actos “imperiales” mientras nos quejamos por los actos imperialistas ajenos. En ese modo de observar las cosas, las antiguas atrocidades y abusos de poder de nuestras naciones son historia gloriosa, mientras que las atrocidades y abusos de poder ajenos y contemporáneos son noticias desagradables…

Entiendo que la validez de una moral histórica podría ser cuestionable. La percepción de lo bueno o lo correcto pertenece a la dimensión privativa de la Ética y el legado poderoso de nuestros ancestros (v.g. los Incas) debe ser observado únicamente científicamente y culturalmente. Me pregunto si de esa distinción entre moral y ciencia no es que brotan nuevos horrores como la bomba atómica y la guerra química. ¿Hasta qué punto el manto de lo cultural puede disfrazar el crimen contra la propia humanidad?

Pienso que las nuevas capacidades de destrucción de la “cultura” hacen cada vez más necesario redefinir si la historia será una fuente fría de datos para llenar discursos patrióticos o si en verdad será, como decían los antiguos, la maestra de los pueblos.

Temas Relacionados en Puntos de Vista:

Anuncios