El ministro de asuntos exteriores de la ex Birmania ha justificado la represión violenta contra los manifestantes porque el pueblo sería parte de una conspiración neocolonialista. Las afirmaciones del político hace que se me antojen las siguientes reflexiones:

1. Hugo Chávez debería pedir alguna regalía por derechos de autor, ya que por la misma excusa ordenó dar perdigonazos en Venezuela, algunos de los cuales se hundieron en la admirada carne de la Buenaluque (remember).

2. El pueblo Birmano debe ser un pueblo muy malagradecido con las bondades del socialismo para unirse a un complot neocolonial, o por lo menos, las dictaduras comunistas deben generar un toque de ingenuidad colectiva, desde el momento en que no hemos visto conspiraciones de ese tipo calar tan profundamente en el pueblo inglés, por decir un país solamente.

3. Más allá de lo ridículas que suelen ser las conspiraciones, tienen algo de siniestro: siempre han servido para justificar las atrocidades del poder o de la violencia (v.g. Matanza de San Bartolomé, matanza de los templarios, el holocausto nazi, etc. ).

4. Pensándolo mejor, Hugo Chávez no debería pedir regalía alguna, porque excusar la violencia en alguna conspiración es un viejo patrimonio común de todas las dictaduras.

Fuente:

Myanmar justifica la represión por considerarse víctima de un plan “neocolonialista”

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