Leía esta mañana en Infobae.com lo siguiente:

Hugo Chávez quiere prohibir las marchas estudiantiles.-

El presidente calificó de “desesperaditos” y “disfrazados” a los movimientos juveniles contrarios al régimen. Cada vez más autoritario, el caudillo venezolano disparó contra los que “conspiran” contra el referéndum

En un clima de máxima tensión entre el gobierno de Venezuela y diversos sectores sociales, Hugo Chávez ordenó evaluar los permisos para futuras movilizaciones de estudiantes y sanciones a las emisoras televisivas porque, según sus dichos, llaman a un “golpe de Estado”.

El presidente bolivariano fue aún más a fondo y exhortó al ministro de Telecomunicaciones a penar a los canales. “Si no se atreven, ustedes mándenmela que yo firmo la respectiva decisión”, dijo desafiante.

Califico además de “minoría fascista” a los alumnos que causaron “destrozos” en la marcha desarrollada el jueves pasado en el centro de Caracas.

“Qué gobierno puede ser tan débil de darle permiso a unos fascistas que andan amenazando con quemar carros con gente adentro”, agregó Chávez, al tiempo que pidió se le abran expedientes a los convocantes de la marcha.

También embistió contra sectores eclesiásticos, a quienes acusó de “golpistas” y “desestabilizadores”. Mencionó al cardenal Urosa y a los obispos “que están poniendo la misma plasta”, declaró el mandatario venezolano”

La opinión que tenemos de las ocurrencias de Hugo Chávez ya son harto conocidas. He llegado al punto que me parece que comentar un acto de Chávez es tan fastidioso como comentar la última ocurrencia de Britney (o Kevin, o la mamá de Britney). La molestia que tiene Chávez hacia los estudiantes y sus peroratas sobre sanciones y prohibiciones (que en la práctica desenmascararían sus intenciones dictatoriales) demuestran que es un dictador más estúpido y poderoso que Fujimori. Comentarios como ese hubieran creado serios problemas al Chino que prefería hacerse el de los oídos sordos.

Ahora los estudiantes son una minoría fascista. Lo curioso es que, usualmente, durante los gobiernos fascistas los estudiantes son considerados una minoría comunista. En los gobiernos comunistas, los estudiantes son considerados una minoría capitalista y revisionista… por lo visto, se hace necesaria una democracia verdadera para que los estudiantes sean considerados, más que como estudiantes, como personas con derecho de disentir, a expresar sus opiniones y a defender su libertad.