Estaba pensando escribir un post sobre humor, sexo y agresividad basado en una investigación reciente sobre la relación entre la testosterona y el sentido del humor, pero caray, acabo de leer en pospost una noticia que me ha dejado turulato.

Para entrar en materia hagamos aquí una cita de cita:

“Semanas atrás informamos que además habían “cosas raras” como el criterio de proponer “concursos de nacimientos” como medio para fomentar la cultura, en vez de convocar a concursos de literatura o música. Hoy me entero que el pasado 21 de diciembre se ofició una misa en un auditorio del Museo de la Nación -a la cual fueron obligados a ir todos los trabajadores, bajo amenaza de sanción administrativa- en la cual se ofrendó “a Dios” (SIC) “el Tratado Unico de Procedimientos Administrativos (TUPA)” y “la Gaceta Cultural”.
Leo en el blog de Guillermo Rebaza “El pasado viernes 21, una orden de Bákula hizo bajar a todo el personal a participar de una misa en el Auditorio Los Inkas del MN. Esa mañana se ofrendó a los cielos de Cipriani, Rey Rey y “Natzinger”, entre otros santos varones que alguna vez serán elevados a los altares o, mínimo, serán profetas, se ofrendó –decía– el TUPA!!! Como lo leen: se ofreció al señor de los temblores (o a cualquiera de los demás alias que adopta el hijo de papalindo) nada menos que el Texto Único de Procedimientos Administrativos, un documento puramenteadministrativo y aburridísimo que, para el caso del INC, es desde ahora una pieza sagrada, y me imagino que para consultarla habrá que ponerse de rodillas…”.
Y esto, a pesar de que el mismo sacerdote en su alocución inicial dijo no estar de acuerdo “con la Misa ni las ofrendas”, esta se llevó a cabo al parecer por una orden superior. Y para la foto, quedó el momento en que los funcionarios del Instituto Nacional de Cultura llevan al altar -en actitud contrita- el voluminoso TUPA y un fajo de las revistas de La Gaceta.

La cultura peruana ¿está en el cielo o en el suelo?”
Fuente:Una “extraña Navidad” en el Instituto Nacional de Cultura
En el Blog PosPost

Justamente hace unos minutos Ernesto (Física 3) comentaba sobre la inspiración cristiana del gobierno aprista, cuestión que supuse había que tomar con pinzas porque todo parte de la definición de cristiano que se tenga. Como he mencionado antes, soy cristiano y firme convencido en que toda intromisión estatal en asuntos de fe es una sinvergüenzada sin límites, y que los credos con pretensiones políticas son igualmente deplorables. Creo en la separación de la iglesia y el Estado porque desde un principio se sanjó la distinción entre lo que es de César y lo que es de Dios.

Respecto de lo ocurrido en el Instituto Nacional de Cultura no me queda más que afirmar que:

1. Constituye una violación de los derechos de libertad de culto y libertad de opinión.
2. Es un asunto ridículo y grotesco… ofrendar el Texto Único Ordenado de Procedimientos Administrativos … ¿qué vendrá después de eso? … la imaginación no me alcanza…
3. Si Bákula está loca por hacer ofrendas, ¿por qué no mejor ofrenda su propio sueldo, como dice el Evangelio, en privado y sin levantar polvareda?
4. Esto no es inspiración cristiana, porque las enseñanzas neotestamentarias hacen poco énfasis en los aspectos rituales, y están destinadas principalmente al desarrollo de la rectitud, la justicia y la misericordia, cualidades que deberían demostrarse en el ejercicio honesto, considerado y eficiente de los bienes públicos.
5. El rito prepotente y una ceremonia estúpida solamente es muestra de hipocresía medieval, no de cristianismo.
6. Bákula suena parecido a Drácula.

En fin, a este paso, los próximos eventos culturales que promueva el INC serán Autos de Fe, porque después de todo la inquisición también es cultura (aquí adviértase el sentido antropológico del término):