(…)
ESTREPSÍADES.- En efecto. Me has convencido. Y yo que creía antes que para hacer llover Zeus orinaba en una criba… Pero responde a esto otro; ¿quién produce el trueno?

SÓCRATES.- Las nubes cuando se revuelven sobre ellas mismas. Así lo explica Epicuro.

ESTREPSÍADES.- ¿Y de qué manera?

SÓCRATES.- Cuando están muy llenas de agua se ponen en movimiento arrastradas por su propio peso. Y al caer entrechocan y se rompen con estrépito.

ESTREPSÍADES.- Pero, ¿no las empuja Zeus?

SÓCRATES.- No, las empuja el Torbellino Etéreo.

ESTREPSÍADES.- Zeus no existe, pero reina en su puesto el Torbellino. Bien. Pero ¿y el fragor de los truenos?

SÓCRATES.- ¿No me lo has oído decir antes? Es a causa de la densidad de las nubes.

ESTREPSÍADES.- ¿Cómo voy a creer eso?

SÓCRATES.- ¿Qué te pasa a ti cuando comes en exceso en las fiestas en honor de Palas?…

ESTREPSÍADES.- Que se revuelven las tripas y que rugen y estallan. Primero, con un ruido pequeño: pax, luego pa – pax; en seguida, pappapax, y después, pappapapax… Sí, es verdad, truenos y tormentas lo mismo que las nubes.”

Aristofánes
De: Las Nubes

Este debe ser el documento más antiguo y serio que documente un testimonio de flatulencias… vaya que en este blog somos más culturales que Bákula.