…La lógica revolucionaria, en este caso, desafía los principios más sencillos del silogismo, seguramente debido a la proclamada superioridad de la dialéctica revolucionaria, que ya no tiene necesidad siquiera de pretender ser un poco racional, y por lo tanto puede cosechar los frutos del rescate de la Betancourt al mismo tiempo que niega la existencia del rescate de la Betancourt…

El “cadáver” aun está tibio y herederos legítimos y supuestos han comenzado a disputarse la herencia. Ingrid Betancourt fue secuestrada, estuvo algunos años en manos de esa banda del crimen organizado colombiano denominada FARC, hace pocos días fue rescatada y ahora se encuentra en París junto a su familia; esto podría ser el fin de la historia, pero no es así… a la alegría hipócrita o sincera de griegos y troyanos de las primeras horas, se ha sucedido el tiempo del reparto, y todos quieren ganar algo en el asunto.

El gobierno venezolano quisiera recalcar el papel humanitario que ha jugado don Hugo Chávez y así cosechar algo de la gloria… al respecto, la utilidad de las gestiones de Chávez han sido objeto de un interesante análisis en el artículo escrito por Manuel Caballero y justicieramente titulado “Contra Uribe y por Chávez”, el cual recomiendo porque hace justicia a los inapreciables aportes del gobernante venezolano. También el gobierno de Uribe, inevitablemente espera cosechar algo de la aprobación popular; pero lo que nos colma de admiración, incredulidad y acalambramiento cerebral es que hasta las propias FARC y revolucionarios adeptos pretenden capitalizar el rescate de Ingrid Betancourt.

Esto parece absurdo, pero la realidad supera a las ficciones más atrevidas.

La lógica revolucionaria, en este caso, desafía los principios más sencillos del silogismo, seguramente debido a la proclamada superioridad de la dialéctica revolucionaria, que ya no tiene necesidad siquiera de pretender ser un poco racional, y por lo tanto puede cosechar los frutos del rescate de la Betancourt al mismo tiempo que niega la existencia del rescate de la Betancourt.

Efectivamente, ahora los interpretes y doctrinarios de la revolución colombiana nos dicen que no hubo rescate pero que ellos querían liberar a los secuestrados, en otras palabras, todo el asunto ese del operativo militar fue, como diría el Chavo: “Sin querer queriendo”. Esto puede sonar un poco macondiano pero los retorcimientos de la mente suelen ser más entreverados que los mismísimos intestinos y sus resultados una continuación analógica de esa misma alegoría intestinal (léase excremento cerebral).

Pero vayamos al punto: en un artículo publicado por la Agencia Latinoamericana y Caribeña de la Comunicación se insertó el siguiente epígrafe:

La liberación de los 15 rehenes en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, entre los cuales se encontraba la ex-candidata presidencial Ingrid Betancourt, genera polémicas, no por el hecho en sí sino por la operación que el gobierno de Uribe se acredita. La Radio Suiza Romanda (RSR) afirma que el rescate fue comprado por cerca de US$ 20 millones; en la operación estaría el gobierno de Estados Unidos. También se conocieron análisis de expertos que aportan más datos.

Se trataba de un artículo de Claudia Florentín titulado “Polémica por el rol de Colombia en la liberación de los prisioneros de FARC” en donde se examinaba las opiniones sobre el tema del experto Narciso Isa Conde (leáse apologeta revolucionario), y noticias vertidas por “La Agencia Popular de Noticias” de Venezuela (leáse agencia de noticias revolucionaria), en los que se aseveraría que el rescate fue una farsa porque no fue verdaderamente un rescate:

Narciso Isa Conde, político y ensayista dominicano, dice en una nota titulada “No hubo tal rescate”, que el régimen de Uribe es experto en las iniciativas espectaculares y los shows mediáticos. “Y para eso cuenta con la nada despreciable ayuda de los poderosos medios de comunicación de EEUU y la oligarquía capitalista mundial”; pocas horas antes de la liberación, el candidato estadounidense de Bush, John McCain había estado en Colombia.

La proposición, como podrán darse cuenta, es bastante audaz porque a estas alturas Ingrid Betancourt se encuentra saboreado queso y vino a las luces de la Ciudad Luz, y estando ella ahora mismo en la condición de persona no secuestrada se necesita realmente una buena historia para convencerme que la tal Betancourt no fue rescatada.

Pues el argumento revolucionario es el siguiente:

1.- Bogotá autorizó dos negociadores para dedicarse al asunto de la liberación de los secuestrados.

Conde relata que el 1ro de julio del año en curso el periódico El País de España daba cuenta que “Bogotá ha autorizado la reunión de dos negociadores europeos para discutir las condiciones para futuros encuentros para discutir el futuro de los secuestrados por las FARC, según han informado los medios colombianos. El antiguo cónsul francés en Bogotá, Noél Sáenz y el diplomático suizo Jean-Pierre Gontard partieron a comienzos del pasado fin de semana hacia un punto de encuentro en las montañas que el gobierno no ha facilitado y podrían haberse reunido ya con miembros del secretariado de la guerrilla, el principal órgano directivo, e incluso con el nuevo líder de las FARC”

2.- Raúl Reyes (difunto líder FARC) estaba buscando denodadamente el modo de liberar a los secuestrados… y justo antes de que pudiera hacer la liberación, Bogotá, el Pentágono y los grandes capitales le hicieron caer una lluvia de bombas para impedir la liberación:

Asegura el autor que poco antes de ser bombardeado el campamento del comandante de las FARC Raúl Reyes, éste estuvo dedicado a buscar la manera de liberar a Ingrid Betancourt y con esos fines tuvo contactos directos con el gobierno del Ecuador y de Francia. “Entonces Uribe y sus jefes militares, con la complicidad y la tecnología del Pentágono y la ayuda de dos generales ecuatorianos vinculados a la CIA, planearon y ejecutaron la “operación quirúrgica” que exterminó el campamento del comandante Reyes”.

3.- Las FARC habían llegado a un acuerdo con Francia para liberar a los secuestrados y ahora sí, después de muchos años de exigencias y después de haberle dado largas al mismo Hugo Chávez (entiéndase el supernegociador), iban – al fin – a liberar a los secuestrados.

Las FARC aceptaron de buenas ganas la propuesta franco-suiza y se dispusieron a trabajar en esa dirección, asegura. Los quince rehenes estaban distribuidos en tres puntos diferentes y distantes, y por esa razón dispusieron juntarlos en un punto común de la selva colombiana. Previamente se concertó un operativo civil, en helicópteros civiles, para hacer los traslados y proceder a organizar la ceremonia de entrega de los(as) prisioneros(as), en la cual al parecer participaría la dirección de las FARC y la delegación extranjera.

4.- El gobierno del Uribe y el Pentágono, entonces fueron al lugar donde se había llevado a los secuestrados y disfrazados de civiles los retornaron a la condición de libertad.

Ahora se especula con que las fuerzas militares de Uribe se las ingeniaron para “intervenir” los vuelos de los helicópteros civiles, antes de llegar al punto donde se encontraban los(as) prisioneros. “Tomaron militarmente las dos naves, disfrazaron de civiles a los militares y procedieron a engañar a los encargados de reunirlos en su plan humanitario”, explica Conde.
“Jugada relativamente fácil, que evidentemente no necesitó de ninguna labor de infiltración previa en los grupos de custodias farianos, por más que insistan los uribistas en tratar de convertir esa mentira en verdad, para presentar unas FARC en supuesta y falsa desbandada. Necesitó simplemente conocer los helicópteros contratados en Bogotá por los negociadores extranjeros, precisar sus emplazamientos y posibles trayectorias a través de un seguimiento adecuado”.

Para hacer más creíble el argumento se cita la opinión del analista internacional Miguel Ángel Herrera Zgaib, quien (no sé porqué no me sorprende) resulta ser también otro analista “revolucionario” de la misma secta de Narciso Isa Conde:

El analista internacional Miguel Ángel Herrera Zgaib también afirma que la operación se realizó con un “engaño”: la utilización de helicópteros del ejército colombiano pintado de blanco con la marca de la Cruz Roja Internacional. Según el analista, esa acción se configura como un ilícito en el derecho internacional humanitario y en el derecho de la guerra

El problema con esta historia es que tiene varios puntos contradictorios y difíciles de creer: (1) Resulta de un romanticismo a lo Corín Tellado el que las FARC y el difunto jefe estaban buscando liberar a los secuestrados… como si el liberar a alguien fuera más complicado que secuestrarlo… vamos ese punto solamente lo creen los creyentes. (2) Resulta mucho más difícil de entender cómo el Pentágono y Uribe impiden la liberación de Betancourt un día “x” y luego la realizan un día “y” … por favor, al menos hay que admitir que hay algo de errático en este argumento revolucionario. (3) Pero lo que resulta mucho más complicado de entender es que el “rescate” fue una farsa (porque se pintaron los helicópteros y porque probablemente se habrían deslizado unos 20 millones) cuando sus protagonistas andan por allí a la vista mundial en la condición evidente de “rescatados”.

En vericuetos de esta envergadura la respuesta semántica puede tener efectos iluminadores, por lo que citaré dos de las acepciones más llanas de “Rescate” según la Real Academia de la Lengua Española:

rescate.
1. m. Acción y efecto de rescatar.
2. m. Dinero con que se rescata, o que se pide para ello.

Mi punto de vista sobre el asunto es simple: Ingrid y los demás secuestrados están libres, no porque tomaron un taxi para ir a su casa luego de un gesto de arrepentimiento humanitario de las FARC, sino como consecuencia de la acción del gobierno colombiano; el que hubiera pago, engaño, estrategia o lo que fuera, resulta irrelevante al momento de evaluar la existencia de la acción y el efecto de rescatar.

Sin embargo todos estos artículos y declaraciones brotan de una herida abierta en el orgullo y la fe revolucionaria. No se escapa a muchos que Hugo Chávez queda mal parado en la acción y que las FARC han comenzado a caer como consecuencia de su propia descomposición: Si se acepta el pago de 20 millones por la libertad de su secuestrada más importante, y nos colocamos del lado de las pretensiones del movimiento, notaríamos que las FARC no solamente habrían vendido la libertad de los secuestrados sino la libertad de sus propios compañeros en prisión, con quienes pretendían intercambiarlos. Estos hechos no escapan a los ideólogos de la violencia, por lo que sus argumentos se originan en el dolor revolucionario, y el dolor, a veces, puede hacerles decir disparates.