Estando entre Paros y descontentos, entre vladivideos y vladspots, entre la CGTP y el Opus Dei; siempre hay un momento para el lirismo y la poesía de antaño. Acercándose las fechas patrias y el discurso de Alan, se me ocurre ir publicando algunos versos que conmemoren y expongan las muchas maneras en que se puede percibir lo patrio.

Comenzamos con Pedro Paz Solán y Unanue (1839 – 1825) y su poema “Pierde al Perú la Pereza” (Niños piénselo dos veces antes de recitarlo en la escuela):

Pierde al Perú la Pereza

Ocio, abandono, estancamiento, incuria,
pregonan los talleres y oficinas,
y casas, campos, tiendas y cocinas,
todo llora de brazos la penuria!

En vano día y noche hecho una furia
recorro del Perú las cuatro esquinas,
y del hombre las huellas peregrinas
afanoso busqué media centuria.

¿Qué es el Progreso? ¿Su impulsiva rueda
paralizada está? ¿No hay un mal asno,
un mal belitre que moverla pueda?

¿No hay aquí pueblo? – ¿Pueblo? Sí, a fé mía.
– ¿Pues dónde se halla? – Es pueblo Sober – asno
y está ejerciendo la sober – asnía