Monserrat Morrilles es una bailarina chilena. Hace unos días se puso un bikini, un abrigo de esos que usan los detectives ingleses en las peliculas norteamericanas y se fue al metro de Santiago. Escogió un vagón sin niños (noten la delicadeza del gesto) y comenzó a quitarse el abrigo al son de la música. Luego llevó su espectáculo frente a la Moneda y antes de que pudiera soltar el primer botón ya le habían caído encima carabineros y demás agentes del orden. De ese modo Monserrat Morrilles, en lugar de bailar en la plaza tuvo que “cantar” en la delegación policial.

Mencionamos el hecho, no porque la protesta de Morrilles (se afirma que el “desnudo” es una protesta, aunque a mí me parece una forma fácil de ganar notoriedad) pueda ser una alternativa para el próximo Paro de la CGTP, sino por el carácter calabecesco del asunto: “Queremos…que Chile sea un país más feliz“- habría explicado la bailarina. Vaya un modelo para elevar los índices de satisfacción nacional; todo un tip para Alan y Del Castillo, la próxima vez que las masas descontentas planeen un Paro, en lugar de mostrar un video en el que aparece la declaración de un mafioso calvo y feo, podrían exhibir un video con bataclanas en cueros… eso sin duda pondrá al pueblo a festejar la democracia.

Fuente: BBC. Mundo Un desnudo incomprendido

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