Estoy de salida para la oficina por eso no tengo tiempo para delicadezas, adornos y buruburus. La noticia la acabo de leer en mi reader y viene del Comercio. Se trata del asunto ese de que la otoronga siendo notaria se había prestado al juego de vender una propiedad a dos personas distintas, en documentos en los que se había “consignando datos que no se adecúan a la realidad”.

La parte graciosindignante del asunto:

Resulta que el 29 de agosto del 2001 Canchaya, siendo notaria, elevó a escritura pública la minuta de compraventa de un predio, celebrado entre Aquiles Antonio Nolasco Arroyo y su esposa Victoria Chávez Porras –en condición de vendedores– y José Luis Fierro y su cónyuge Susana Guadalupe Poma Castillo, como compradores, “consignando datos que no se adecúan a la realidad”, según señala el informe del procurador público de la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos, Alfonso Orrego.

Pero ahí no termina todo. Canchaya elevó la misma escritura pública de dicha compraventa, pero a favor de Julián Cipriano Leyva Huatuco y su esposa María Mucha, “manteniendo con ello en engaño a los agraviados y al sistema registral”, porque las dos escrituras se inscribieron en los registros públicos de Huancayo.

Este caso fue presentado el 11 de mayo del 2007 y a partir del 4 de junio de este año fue revisado por la Comisión de Levantamiento de la Inmunidad Parlamentaria del Congreso. El congresista aprista y firmante del dictamen, Luis Falla Lamadrid (PAP), dijo ayer a El Comercio que la actuación del fiscal y del juez es cuestionable “porque han realizado un incorrecto análisis de la tipificación de los presuntos delitos cometidos por Canchaya”.

En su descargo, Canchaya –continuó Falla– dijo que nunca fue notificada de estos hechos.

“Eso nos permite presumir la existencia de una motivación política en la presentación y tramitación de la denuncia contra Canchaya”, dijo el legislador.
Fuente: El comercio. com

¿Persecución política? ¿Por qué iban a perseguir a un político irrelevante?